martes, 22 de abril de 2025

 

 

                                                                     <<Y aunque no quise el regreso/siempre se vuelve/al primer amor>>.

<<Volver>> Alfredo Le Pera Sorrentino –Carlos Gardel

 

 

La Casa, el centro del mundo,  el cordón umbilical de la nostalgia

 

Nadie puede negarlo que el álbum familiar es una bitácora del recuerdo donde se recurre de manera ocasional a evocar el pasado de manera nostálgica. Mirarse allí detenido en el tiempo, causa un efecto emocional. La mujer que mira su foto tomada en su juventud y ve lo hermosa que era le produce gratitud y cuando se mira al espejo para confrontarse en el antes y el  ahora la llena de nostalgia. En la película <<Rescatando al Soldado Rayan>>, en un pare del fragor de la guerra hay un diálogo entre Rayan y el Capitán John Miller. Rayan le dice que no puede ver el rostro de sus hermanos entonces él le dice que piense en algo específico, por ejemplo dice el capitán: <<cuando pienso en mi casa, pienso en mi hamaca en el patio, en mi esposa con sus guantes viejos podando los rosales>>. (1). Esa conversación es una forma de regresar al pasado, hay un estado emocional que los une con el viso nostálgico, puente necesario para evocar recuerdos. Diomedes Díaz en <<Ilusiones>> canta: Yo quisiera volver al pasado y a mis ilusiones/ y encontrarme de nuevo tan cerca/estrechando tu manos/ (2). Sus ilusiones son las que dejo en el pasado las que  evoca  mediante nostalgias de amores imposibles, lo hace con el deseo de volver a ella. Debe resolver eso de alguna manera, pero como no lo puede hacer físicamente lo hace expresándolo sentimentalmente  a través de su canto. Sandra  Sánchez Guerra en su artículo <<La nostalgia como benefactor del pasado>>  anota:

 

<<La nostalgia encierra un cajón de emociones positivas en la memoria humana, al       que se accede conscientemente y se recurre de forma continua durante la vida para  reforzar las emociones. Aporta una sensibilidad especial a la persona a la hora de vivir y observar los matices que constituyen la realidad, ayudando a afrontar mejor el futuro>>. (3)

 

En el texto de Sandra Sánchez Guerra se ve que las nostalgias son  emociones positivas, en ningún caso negativas. Aportan una sensibilidad  gratificante en el sujeto. Pero  valga la pena hacer una pregunta ¿En qué lugar se dejan  guardada la caja de las nostalgias? Solo hay un lugar y ese, es  aquel donde se recrearon los años de la niñez, de la adolescencia. Son el lugar donde se impregnaron para siempre en la persona todas sus experiencias vividas con la familia, los amigos, los juegos y todo aquello que de una u otra manera, en la que por decirlo así,   se internalizan para siempre aquellos registro en la psique, las  que después se evocaran. Ese lugar no es otro  que la casa donde se pasa la infancia. Allí se vuelve ya sea de manera física como el viajero que regresa o la evoca a través del recuerdo. La casa se podría decir que es el centro del mundo. Quien llega cansado por la tarde lo que más añora es llegar  para estar en su estancia de manera grata. Por eso, en la ausencia o en la presencia siempre  volvemos a ese lugar donde quedaron para siempre todos esos recuerdos gratos. Es el cordón umbilical que nos une por siempre a ese lugar primigénico. De alguna manera estaremos siempre allí. Mario Benedetti en su poema <<Nostalgia>> lo comienza haciendo la siguiente pregunta:

¿De qué se nutre la nostalgia? Uno evoca dulzuras/ cielos atormentados/ tormentas celestiales/ …son meros simulacros/…la válida, la única nostalgia es de tu piel/. Ya él no puede volver a palpar o acariciar la piel, que de seguro es la del ser amado. ¿Qué sensación habrá dejado en él esa imagen que al evocarla emocionalmente le hace volver  a ella? No tiene otro recurso posible que el de ir a través de la nostalgia.

            Este ensayo va encaminado a demostrar que la casa es el lugar a donde siempre  se vuelve. Para ello hay sólo dos maneras volviendo de manera física o a través de la nostalgia que no es otra cosa que recuerdos gratos internalizados en la infancia. El sujeto  si no lo puede hacer  físicamente, lo hace  a través de sus pensamientos, sus  canciones, de sus poesías o escritos en el que el vehículo comunicante es el lenguaje. Para sustentar este ensayo se ha recurrido a varias canciones del folclor latinoamericano Son muchas y muchas las composiciones que evocan de manera nostálgica este volver al lugar primigénico, ese lugar donde se pasan los años de la niñez. Allí es a donde obligadamente el sujeto siempre regresa. Es lo que se le impregna de por vida al sujeto. En inglés hay dos términos para indicar soledad uno es Alone porque a su lado en ese momento no hay nadie o lonely para señalar que está completamente sólo no tiene a nadie ni en presencia ni en ausencia. Este último término indica  una falencia desde el punto de vista afectivo. Se podría decir estoy solo completamente solo. Esa  soledad, ese vacío no lo puede llenar y para ello  el individuo recurre a la añoranza. Para llegar a sus lugares del recuerdo tiene  únicamente el  puente emocional.

 

          Tal vez existan otras canciones que hagan remembranzas al regreso a la casa pero aquí en  el ensayo se utilizan  las siguientes: <<el provinciano, camino viejo, las acacias, volver y pueblito viejo>>. Si escuchamos de detenidamente estas canciones  encontremos que allí hay un dejo de nostalgia, de remembranzas de lugares que se anidaron en el recuerdo de los autores de dichos temas. Quizás sean pocas las personas que por su trashumancia no tuvieron en sí la oportunidad de impregnar en su  recuerdo lugares en los cuales se recrearon en su niñez. Pero aquellos que vivieron entre familiares durante la época de infancia y que después  emigraron a otras partes lejanas siempre van a tener ese llamado: <<El olor de la guayaba>> de regresar por decirlo así de alguna manera en el pensamiento, si no lo puede hacer de forma física. Siempre volverán a sus lugares de partidas donde dejaron anécdotas, historias, calor de hogar. Por eso la casa se podría decir es el centro del mundo  y es más que todo, el ombligo que nos une a la nostalgia. Es la fuente de conexión entre el sujeto ausente ya sea que vuelva o no: siempre será su punto de referencia.

En la canción <<El provinciano>>  de Luis Abanto Morales (1923 -…) encontramos que el sujeto se aleja en la búsqueda de horizontes y después de conseguir lo anhelado vuelve sus ojos ausentes, sus remembranzas al lugar que dejó manifestado  en estos versos de las  dos últimas estrofas:

es cuando el desengaño/ de esta vida me entristece

Y añoro con dolor mi dulce hogar.

 En medio de esta dicha me atormenta la nostalgia

Del pueblo en que deje mi corazón.

                Aquí un motivo generador del recuerdo  es el desengaño que lo entristece y vuelve su añoranza empujado por la nostalgia al pueblo donde dejo, por decirlo así, todas esa vivencias que entre otras son gratas. Esto no lo hace porque sí, es algo internalizado que en cualquier momento aflora a manera de conciencia  algo que hace parte de  su idiosincrasia, su sentido de pertenencia. Esa suma de cosas que nos ata de por vida. Este especie de recuerdo que lo hace volver a ese lugar que lo liga a través de su cordón umbilical. A él nadie lo empuja volver allá con el pensamiento, es su registro biológico del sentido de pertenencia con los suyos, con los lugares que dejo al partir algún día.         

                 En <<Camino viejo>> de José A Morales  1913 – 1978) es el recuerdo de la escuela de doña Inés a la que asistió y que después de vagar sin fe vuelve nuevamente a buscar rastros perdidos en el tiempo. En su nostalgia, hace remembranza del camino, el canto de las aves, las flores tales como la malva, las clavellinas, las amapolas, el girasol. En ese trajinar de su niñez entreteje sus sueños juveniles y que después de tanto vagar regresa físicamente a esos lugares que son elementos generadores de remembranzas que bien plasma en su composición poética. Aquí se ve que de manera explícita el sujeto vuelve  después de muchos años a esos lugares de añoranzas plasmadas en los siguientes versos: Hoy que regreso a mi vereda/ después de tanto vagar sin fe/ vine a buscarte, viejo camino,/camino viejo de mi niñez. Y que, magistralmente, remata con estos dos versos finales: Camino viejo, viejo /camino, grato recuerdo de mi niñez/

               

                Como se ve el motivo generador es el camino, el camino de su niñez que lo conduce a la escuela de doña Inés. Su maestra que algo agradable  ha dejado en la construcción de su personalidad para que ya en su etapa adulta la recuerde de manera grata.   En la canción  menciona el nombre de ella; doña Inés. Ese vocativo va cargado de un alto sentido semiológico de profundas connotaciones que quizás no es la maestra sino la escuela que para él no debió ser una cárcel sino un lugar grato donde compartió con los amigos no se sabe que experiencias, tal vez iba siempre con la expectativa de ver en las mañanas una compañerita que se quedó guardada para siempre en el registro de ese espacio de la escuela. Allí vuelve y lo que encuentra es ruina, no hay nada. Ahí solo hay enterrados recuerdos.

 

                    Por otro lado también está, si se quiere  hablar de recuerdos, y más que todo, de añoranza tenemos una canción en ritmo de pasillo  de Jorge Molina Cano  (1898-1927<< Las acacias>> una de las más bellas canciones del folclor andino colombiano. La letra de esta canción es del poeta español Vicente Medina Tomás 1866 -1937). Esta poesía tiene como motivo generador  una casa abandonada de la que ya hace mucho tiempo sus habitantes o se fueron o murieron. De entrada la canción nos la presenta que está silenciosa, que sus puertas y ventanas se cerraron para siempre. Todo se desmorona, solo gime el viento, las acacias se cabecean combatidas por el viento. Quizás este viento guarda sonidos, de voces, de cantos, de pisadas o risas son como fantasmas vivientes que atrapan el tiempo para que el viajero que regresa adolorido al pasar por las puertas de su estancia  ya no encuentra nada, solo ruinas, no hay vida. Unos se han muertos otros se marcharon porque tenían muerta el alma. A él solo le queda la nostalgia de la vuelta, una vuelta física que le hace comprobar de manera dolorosa el pasado en el que hay recuerdos profundos sembrados en el tiempo. Como lo atestiguan los dos primeros versos de la tercera estrofa: <</Dolorido, fatigado de este viaje de la vida he pasado por las puertas de la estancia/ y una historia me contaron las acacias/>> Aquí el sujeto recurre al animismo para hacernos creíble que la estancia está llena de recuerdos,  esos recuerdo los evoca al extraerlos de ella  a través de la nostalgia que le produce pasar o volver allí.

              Y más adelante continua en su lamento expresando dolor de la ausencia de los suyos. Ha vuelto quizás porque debe pagar una deuda de tipo moral.  Por eso el retorno a ese lugar quizás lo ha hecho demasiado tarde, para cuando no hay nadie … <<Dolorido, fatigado de este viaje de la vida…/ se marcharon para siempre de esta casa>>. Pero en fin es el volver al origen del centro del mundo donde ha dejado sembrados recuerdos.

                  Aquí, en esta otra  canción <<Volver>> de Alfredo Le Pera Sorrentino ( 1900  - 1935) un clásico del tango porteño inmortalizado por Carlos Gardel. Esta es la auténtica canción que expresa el regreso del viajero, de ese que llega por mar  y ve el parpadeo de las luces de las ciudad, las misma que alumbraron sus horas de dolor. Aquí el tema es el amor de alguien que retorna y éste, trae a remembranza sus recuerdos nostálgicos. Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos  van marcando mi retorno. Son las mismas que alumbraron con sus pálidos reflejos hondas horas de dolor. Ese ese viajero que se ha ido y que ahora después de un largo tiempo regresa a esos mismos lugares que evoca. Lo sabemos porque dice que veinte años no son nada, que vuelve con la frente marchita. Temeroso que el paso del tiempo haya matado su vieja ilusión. Pero en fin vuelve al terruño de su corazón,  aquel que lo cobijó y que ahora lo acoge en su retornar al centro mismo de ese mundo que el guarda en su recuerdo nostálgico y que al fin de cuentas, lo espera. Aunque lo hace físicamente de todas maneras está allí con los brazos abiertos, no importa que algo haya cambiado. Lo expresa en estos tres versos: Pero el viajero que huye /tarde o temprano/ detiene su andar/. Hace una parada obligatoria porque algo le reclama y es la tierra, y en ella ha dejado guardado en el olvido gratos recuerdos. Es decir que la usencia no lo exime de volver ya sea en presencia o en  la nostalgia. Ese es el tono de  la canción misma, un tono nostálgico. Para el sujeto que regresa  siempre está allí ese algo que dejo, quizás no importa que lo encuentre, pero que de todas manera viene tras él. Hay algo  que lo ata del cual no puede zafarse, está impregnado en sus adentros, en sus registro de los cuales no puede zafarse, son ineludibles.

 Y por último está <<Pueblito viejo>>  de José Alejandro Morales (1913 - 1978). La canción comienza evocando su lunita consentida que es la que alumbra las calles tranquilas de su  pueblito viejo de su corazón. Este es el motivo generador. Es el que al volver,  le hace traer remembranzas  que al  evocar sus calles tranquilas lo hace con satisfacción. Brotan en él sus sentimientos al contemplar nuevamente esos lugares de gratos momentos. ¿Por qué será? Debe ser porque se ha ido y al regresar a lo que fue su lugar de origen le permite traer a la memoria esa suma de situaciones y cosas. Hay algo que brota y lo pone de manifiesto con gratitud y es que allí nació y pasó su juventud. Ha retornado a desempolvar lo que dejó hace ya mucho. Allí paso sus años juveniles y por cuyas calles tranquilas  anduvo y ahora quizás encuentra algo distinto pero ve otras cosas que no han cambiado o se mantienen casi igual: casas, calles, encuentra personas olvidadas, amigos que ha mucho tiempo los dejo anclado en el tiempo y que ahora los revive, pregunta por ellos, fulano, se fue; zutano se murió, esa se casó con tu mejor amigo. Todo es un revivir cargados de sentimientos gratos llenos de melancolía. Allí, en ese lugar está enterrado su ombligo, es su centro del mundo en donde mejor afloran todos esos recuerdos que lo atan de por vida. El sujeto viene allí de manera física  y eso le permite contrastar, comprobar de primera mano su pasado evocado con nostalgias y vuelve a sus lares con el alma enferma después de tanto padecer, viene  a buscar vida sosegada y a morir bajo el mismo cielo que lo vio nacer. Su primera evocación es su lunita consentida, porque ella es la que alumbra las calles calladas de su pueblito viejo. Es además la luna de sus cuitas, y si son cuitas es porque allí hay una connotación de algo grato y nos es más que el amor. El sujeto vuelve con el alma enferma y no hay otro sentido que sentimientos dejados guardado en el tiempo. Vuelve a su pueblito viejo porque quiere ser enterrado en él. Es algo que sólo es posible por el sentido de pertenencia al terruño.

 

            La nostalgia es en suma, aquellos recuerdos que se dejaron  en una caja, pero que en todo caso no es la de pandora, es más es el baúl de los recuerdos de las abuelas. Está allí, en los álbumes,  en los familiares, en los amigos lejanos, en los lugares de la infancia. Son recuerdos gratos de vivencias que se añoran con melancolía, evocaciones que nos llevan a unirnos a ellos mediante el cordón umbilical del recuerdo. Son aquella vivencia internalizadas en la infancia que tuvieron que ver en la construcción de la personalidad y que por alguna razón oculta afloran cuando el sujeto trata de tráelas a su presencia: ya sea porque vaya físicamente a recrear en presencia esos lugares lejanos llenos de recuerdos o porque los evoca en su mente con sentimientos gratos. Pero aunque no se quiera siempre estará allí en presencia o en ausencia, pero de todas maneras estará.

Nota: Estas son las canciones que sirvieron como argumento para  la escritura del ensayo. Ahí están los links por si alguien que sienta nostalgias y tenga el alma abierta para ir al rincón de los recuerdos.

1.       El provinciano: Canta Olimpo Cárdenas:

https://www.youtube.com/watch?v=aCyujVKzqHY

2.       Las acacias: Canta el Dueto de antaño

https://www.youtube.com/watch?v=vD2-OYNiS5

3.       camino viejo: Dueto remembranzas

https://www.youtube.com/watch?v=dRSDAmzZICw

4.       volver: Canta Carlos Gardel

https://www.youtube.com/watch?v=IsD4DSQ2RY4

5.       pueblito viejo: Canta El Dueto de antaño

https://www.youtube.com/watch?v=x2cjU5t6zGw

 

Luis fco. Pérez Espinosa. email: luisper25@gmail.com

Bibliografía

(1)     Spielberg Steven. Rescatando el soldado Ryan. Productora: Mark Gordon Produtions.  

(2)     Días Maestre, Diomedes.  <<ilusiones>>

(3)     Guerra Sánchez, Sandra:  http://enpositivo.com/2014/06/la-nostalgia-como-benefactor-del-pasado/

Bibliografía de referencia

(4)     https://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Molina_Cano

(5)     http://www.morellajimenez.com.do/letlasacacias.htm

(6)     https://es.wikipedia.org/wiki/Alfredo_Le_Pera

(7)     http://www.musica.com/letras.asp?letra=809903

(8)      https://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Molina_Cano

 

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